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Inquisición digital

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LO REAL

Con precaución miró hacia un lado y otro de la calle. Se había asegurado de que no lo habían seguido. Para ello, tras salir de su casa, tomó el autobús que lo llevaba al hospital. Allí fue, con rumbo errático, a las distintas plantas, usando unas veces el ascensor y otras veces las escaleras. Después de una media hora, cuando calculaba que salía el siguiente autobús, volvió rápidamente a la parada y lo tomó cuando las puertas estaban casi cerrándose. Hizo un trasbordo y dos horas y media después, con paso ligero, llegó a casa de J.

Tocó tres veces el timbre (largo, corto, corto). El zumbido le indicó que la puerta se había abierto. Volvió a echar la última ojeada. Nadie. Subió las escaleras y al llegar a la puerta del piso volvió a llamar (corto, largo, largo). Vio la luz de la mirilla. Inconscientemente, miró hacia la cámara de vídeo minúscula que había instalada encima del marco de la puerta.

Al fin pudo entrar. Ya habían llegado D. y B. Se saludaron con un leve movimiento de cabeza. J., en un susurro, dijo:

–          Bien. Podemos empezar. Recordad que sólo tenemos una hora hasta que nos tracen el rastro. Cuando pasen 55 minutos, saltará la alarma y tendremos que ir borrando todas las huellas que hayamos dejado. A los 59 minutos daré la voz y desconectaremos. No hay excusas si no queremos acabar como nuestros compañeros.

Un rastro de tristeza envolvió a los tres al rememorar como habían acabado aquellos compañeros por ser tan confiados. Recordaron cómo aquellos monjes, con las sotanas que escondían las pistolas eléctricas, los cogieron y los llevaron al tribunal de la inquisición. Aquello era su fin. Todos sabían que, una vez que la inquisición te capturaba sólo quedaba morir lo más rápidamente posible. Sus compañeros tuvieron suerte. La iglesia quería dar una muestra de su poder y fueron ajusticiados en una ceremonia pública. Junto a ellos, veinte personas más que habían cometido el peor de los delitos. Conectarse a Internet.

LAS NOTICIAS

FUENTE: PUBLICO (enlace)

Benedicto XVI: “Internet puede destruir el conocimiento”

El Papa denuncia en Jerusalén que la Red se ha convertido en un instrumento de fragmentación de la cultura

Benedicto XVI denunció hoy en Jerusalén que internet se ha convertido en un instrumento de fragmentación de la cultura y que la crítica y discernimiento de las tradiciones académicas y ética son a veces soslayadas o descuidadas.

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Mirando el mundo con ojos raros.

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  1. ¿Qué se puede esperar de los que demonizaron la imprenta de Gutemberg? Mucho han tardado.

    (;,,;)

  2. Lo que más me llama la atención de esa gente es que, en su ideario está la evangelización, o sea el difundir sus ideas al mayor número de gente, pero en cuanto sale un medio de comunicación a gran escala de ideas, lo demonizan como tú dices. Supongo que, como (por ahora) no pueden controlar las ideas dentro de las cabezas no querrán que la gente tenga el acceso a herramientas que les permita tener ideas propias.

  3. Claro, es que a pesar de que el invento gutembergiano ha hecho que la biblia sea el libro que más se ha imprimido en el mundo, eso ha facilitado el acceso a la misma a mucha gente, que se ha forjado su propia opinión de ese clásico de la Sci Fi. Lo cual ha ido en detrimento de la Iglesia. Aunque no sé si cobran derechos de autor por cada biblia que se vende…
    😀 😀 😀

    (;,,;)

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