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Sistemas de almacenamiento de datos

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LO REAL

Mi afán por permanecer alejado de cualquier intento de publicidad engañosa, mi deseo de no recibir cartas que no había solicitado, de empresas que no sabía cómo habían podido obtener mi dirección me llevó a comenzar mi cruzada a favor de la privacidad.

Comencé interesándome por los distintos sistemas de almacenamiento de datos y la manera más sencilla de destruirlos. Para ello, hice una lista de todas las etapas de mi vida y de los posibles rastros que hubiera podido ir dejando.

La información primera y más básica fue fácil de destruir. Casi toda estaba en soporte físico, con una sola copia. Comencé por mi nacimiento. Destruir los archivos que la iglesia de mi pueblo tenía de mí fue facilísimo. Un poco de gasolina, una noche oscura y un incendio que devoró todos los archivos que se conservaban. Como daño colateral se perdieron algunos legajos y datos de personas que, estoy seguro, me lo agradecerán.

Los datos del registro fueron un poco más difíciles de eliminar. No obstante, gracias a un poco de suerte y, sobre todo, a mi constancia, logré entrar de colaborador en los juzgados. Ahí fue conociendo los sistemas de almacenamiento. Menos mal que en este país, la burocracia judicial no ha entrado en el siglo XX. Los libros que contenían mis datos estaban almacenados en unas estancias que hubieran acabado con ellos. Yo, y la lejía, sólo aceleramos el proceso.

Pero ahora quedaba la parte más complicada. Las entidades bancarias y las compañías de servicios sí habían entrado en el siglo XXI. Menos mal que muchos de sus empleados no.

Disfruté mucho aprendiendo técnicas informáticas para acceder a bases de datos, borrar información, crear programas de eliminación, etc. Desde pequeño me ha gustado aprender e investigar.

Curiosamente, y en contra de lo que yo me esperaba, el acceso a los registros públicos como eran los datos de hacienda, seguridad social, etc. fue simple. Me llevé una gran desilusión y un gran enfado cuando comprobé que un novato como yo era capaz de hacer lo que estaba haciendo casi sin esfuerzo. Empujado por este hecho logré borrar todas las imágenes de las cámaras de seguridad que podrían tener imágenes mías.

Mucho más me costó el acceso a los datos bancarios y de las compañías a las que estaba abonado por necesidad (teléfono, luz…). Ahí radicaba el problema. Sin embargo tuve una idea genial. Ya que eran tan celosos de su intimidad decidí explotar esa debilidad. Creé una empresa de seguridad informática fantasma. Para conseguirlo me serví de los programas que había dejado instalados en los ordenadores oficiales a los que accedí.

Una vez hecho esto y brindados mis servicios a todas las empresas, el resto fue fácil. Buscar y tecla de borrar.

Me quedaba el último paso. El más arriesgado. Y también el más difícil. Tenía que acabar con los sistemas de almacenamiento a los que era más complicado acceder. La única solución que se me ocurrió fue usar la fuerza bruta. Destruir el equipo sustentador que contenía el de almacenaje. Hice una lista de esos equipos. Los primeros, mis padres.

LAS NOTICIAS

FUENTE: El Economista.com

Hoy se celebra el tercer día europeo de protección de datos

Hoy se celebra el Tercer Día Europeo de Protección de Datos, que tiene como objetivo principal impulsar entre los ciudadanos el conocimiento de sus derechos en materia de protección de datos y privacidad.

Esta celebración es promovida por el Consejo de Europa, la Comisión Europea y las autoridades de protección de datos de los países miembros de la UE.

La convocatoria de esta jornada se remonta a 2006, cuando el Comité de Ministros del Consejo de Europa estableció la celebración anual del Día de la Protección de Datos en Europa el 28 de enero, en conmemoración del aniversario de la firma del Convenio 108 del Consejo de Europa para la protección de personas con respecto al tratamiento automatizado de datos de carácter personal.

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Acerca de chemapedia

Mirando el mundo con ojos raros.

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  1. Enhorabuena por la entrada. Me ha parecido genial.
    Está claro que la “protección de datos” no lo es tanto, con eso ya contamos. Nosotros los médicos precisamos contínuamente del uso de esa ley, por causas evidentes.

    Salu2

  2. el problema es el de siempre ¿quien vigila a los vigilantes? O dicho de otro modo, ¿cómo controlas la privacidad si el informe que tu haces pasa por manos y medios que no gestionas y que, normalmente tienen más lagunas de seguridad que un colador?

    Y además están las situaciones surrealistas (recursivas) de que si no quieres que tus datos aparezcan en los archivos te tienes que apuntar a un archivo (el listado “robinson”).

  3. Así a bote pronto, el problema de quién vigila a los vigilantes se me ocurre que quizá se podría solventar cerrando el círculo: es decir, si tienes una lista de vigilantes, en la que cada uno vigila al anterior, el último de todos debería de ser vigilado a su vez por el primero de la lista.

    Y ya respecto al tema de las bases de datos, lo demencial es que en sitios como en este puñetero país de folklore y pandereta tengas que solicitar que te borren de las listas de publicidad y demás. Cuando lo lógico (y normal en otros países) es que sea al revés, que cualquier empresa u organismo tenga que pedirte permiso a ti para incluirte en sus listas.

    (;,,;)

  4. Peligroso eso del círculo de vigilantes. Fíjate si no en los tiempos de la inquisición o en los guetos en los que cada persona era un vigilante vigilado.

    En cuanto a lo de las listas: ¿te tengo que borrar de la que he creado?

  5. El relato me ha recordado a un librito de B.S. Johnson, ‘Christie Malry’s Own Double Entry’, del que presenté una comunicación hace unos años. Un tipo un poco desequilibrado, contable, que se dedica a devolver al mundo todo lo malo que el mundo le está dando a él, llegando a convertirse en un terrorista… Igual de ido de la cabeza que el amigo del texto, sí señor. Muy buena entrada, plasplasplas.

  6. Gracias por los plasplas, Abdul. Lo que me cuentas del relato reafirma mi idea de que los seres humanos sois muy raros…

  7. Error mío de expresión: al referirme al “primer vigilante” de la lista quería hacer referencia a la sociedad que elige a esos vigilantes, no a un grupo cerrado fuera de la misma. Entonces está claro que tienes un gueto paranoico :DDD

    Y no es que tengas que borrarme de la lista que has creado, es que deberías haberme preguntado si podías incluirme. Ahora sólo me queda esperar propaganda firmada por un anónimo para publicitar ovejas hinchables o cosas por el estilo :DDD

    (;,,;)

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